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Los servicios bibliotecarios móviles, además de
culturales, tienen un carácter social incuestionable,
en muchos casos decisivo para el futuro personal y profesional
de los ciudadanos que los reciben.
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La
comunidad profesional de las Bibliotecas Móviles rechaza de
plano cualquier medida en contra de los actuales niveles de
calidad y volumen de prestaciones al amparo de la crisis
económica, en defensa de la población más vulnerable a
sus efectos, la que es objetivo prioritario de estos servicios
bibliotecarios.
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Tenemos en nuestros usuarios los principales
defensores de los servicios bibliotecarios móviles, tan
implicados y cómplices con ellos como los propios profesionales
que los prestan, siempre que sigan
recibiendo de forma continuada la satisfacción de sus
necesidades.
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La
crisis económica obliga a la optimización de recursos propios,
con nuevas formas de gestión, con la prestación de nuevos
servicios sin coste adicional, y con el aumento del valor
añadido de nuestros servicios. En el mismo sentido, se hace
obligado el establecimiento de alianzas con otros agentes
para extender nuestras prestaciones y aprovechar los recursos
ajenos.
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En
los casos en los que los servicios bibliotecarios móviles
dependen de varias administraciones, se precisa la
utilización de un modelo contractual efectivo que obligue al
cumplimiento de los compromisos adquiridos por todas las partes,
para garantizar su perfecto funcionamiento.
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Es
imprescindible la aplicación de tecnologías que
descarguen al bibliotecario de actividades mecánicas y
rutinarias en favor del aumento de su tiempo para la atención
personalizada de los usuarios.
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Las
redes sociales abren un amplio campo para aumentar la
presencia de las bibliotecas móviles en la vida cotidiana de los
ciudadanos, para favorecer su acercamiento y para mejorar la
comunicación y participación entre ambos, por lo que las
distintas administraciones implicadas en la gestión de estos
servicios deben facilitar (o apoyar) el uso de las mismas.
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Un
elemento básico en la presencia constante de las bibliotecas
móviles en las poblaciones servidas es su “institucionalización”
y normalización mediante la conveniente señalización de las
paradas.
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La humanización en las prestaciones, tan
arraigada en los servicios bibliotecarios móviles, debe
potenciarse y extenderse como uno de
sus rasgos de mayor valor añadido.
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La confianza de los usuarios y el compromiso de
los profesionales son principios
básicos de todo servicio bibliotecario móvil, y deben encontrar
su correspondencia en mensajes de tipo emocional,
paralelos a los estrictamente informativos hasta ahora
imperantes en las campañas de comunicación.